Amado Clínica Pediátrica

Alimentación en niños con TEA

La alimentación en niños con TEA (trastorno del espectro autista / trastorno generalizado del desarrollo) genera mucho interés en las familias. 

Nosotros somos de la opinión de que “somos lo que comemos”, y esto es aplicable a cualquier problema de salud, desde el asma a los problemas neurológicos. Cuanto mejor nutridos estén (estemos), con más garantías vamos a afrontar el proceso de solución de los problemas. 

En los niños con TEA pueden existir hipersensibilidades. Esto es, aplicado a la comida, que les cueste aceptar determinadas texturas. Estos problemas suelen trabajarse a través de la Terapia Ocupacional. No obstante, es frecuente que veamos niños en los que su familia, con toda su buena intención y tratando de que “coman algo” acaban en dietas restrictivas. Al final son niños que solo comen 2-3 cosas, por lo que su alimentación es muy poco variada. La clave siempre es esto: buscamos la variedad de alimentación, y sus proporciones, nunca nos va a interesar la cantidad de comida que ingieren. Mejor poco y variado que mucho y restrictivo. ¿Por qué? Porque ahí es donde surgen los desequilibrios. Puedo tener un buen peso porque ingiero muchas calorías… pero a la vez tener un déficit de algunos oligoelementos (elementos esenciales para su desarrollo). 

Esas calorías tampoco nos interesa que estén basadas en hidratos de carbono de absorción rápida principalmente, sino que debe haber variedad de aportes calóricos. En nuestra experiencia, también se tiende a abusar de los azúcares con estos niños, por lo que intentamos restringirlos (no más de 5 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto). 

Nosotros le damos importancia al hierro (carne, verduras, etc) y ácidos grasos omega 3 (DHA/ EPA, presente en pescados principalmente). 

Las familias también nos preguntan mucho por las dietas exentas de gluten y caseína en estos pacientes. Se popularizaron mucho hace unos años, ahora (afortundamente) tienen menos auge. Os contamos de dónde surge esta tendencia. En niños con enfermedad celiaca (intolerancia al gluten) o alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) es frecuente que sus problemas digestivos se trasladen a problemas de comportamiento (más irritables, más irascibles, menos razonables, menos atentos, más incómodos…). Si nosotros realizamos una dieta exenta de gluten / caseína, mejorarán los síntomas digestivos, y secundariamente su comportamiento. Pero esto solo ocurre en niños que TIENEN una enfermedad celiaca / hipersensibilidad al guten no celiaca, o una APLV. En nuestra clínica, en una primera valoración, si existen síntomas digestivos descartamos con un test rápido la presencia de una enfermedad celiaca o de una APLV. Si no detectamos la presencia de estos problemas digestivos, no tiene sentido realizar dietas de evitación, que al final generan mayor aislamiento en el niño al tener que comer diferente que el resto de sus compañeros (sin ninguna razón médica). 

Si necesitas saber más sobre la alimentación en niños con TEA, puedes contactar con nosotros.

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